La Subcomisión de Prevención
de Accidentes de la SAP cambia su denominación
por Subcomisión de Prevención
de Lesiones. El cambio no es una mera
cuestión semántica
.
La palabra accidente significa "lesiones
provocadas sin intencionalidad que ocasionan
daños a las personas y que ocurren
en forma brusca o imprevista". El
término tiene, en nuestra cultura,
connotaciones que inducen a una actitud
errónea para enfrentarlos y prevenirlos:
se piensa que los accidentes son cosas
de la fatalidad, del destino, o designios
de Dios.
Esta concepción tiene un origen
histórico: hasta el siglo XIX,
la mayoría de las muertes por causas
no naturales eran debidas a las guerras.
A partir de la Revolución Industrial,
el progreso tecnológico trajo aparejada
la aparición de numerosas muertes.
La idea que predominó hasta mediados
del siglo XX era que los accidentes constituían
una consecuencia no deseada, pero inevitable,
del progreso.
Como corolario, la palabra "Accidente"
carga un significado de inevitabilidad
que tiene implicancias: en efecto, si
son inevitables, no se pueden prever y
nada podemos hacer para prevenirlos. Actualmente
está claro que estos conceptos
son erróneos y que todos los "accidentes"
son pasibles de prevención y control.
La Clasificación Internacional
de Enfermedades y causas de muerte (CIE
10) divide a las lesiones por Causas Externas
según su intencionalidad: las no
intencionales (antes denominadas accidentes),
y las intencionales: autoinfligidas, como
los suicidios, y violencias contra las
personas.
Si bien en la infancia son causa más
frecuente de enfermedad y muerte las lesiones
no intencionales, la violencia y los suicidios
cobran una importancia creciente y dramática
en nuestra sociedad. En ocasiones el límite
entre lesiones intencionales y no intencionales
puede no ser muy claro: negligencia en
el cuidado de niños pequeños,
situaciones de abandono, accidentes de
tránsito causados por conducción
peligrosa o sujetos alcoholizados, etc.
Organismos internacionales de prestigio
han dejado de utilizar el término
"accidente" para referirse a
las lesiones no intencionales. Así,
una de las secciones más relevantes
de la Academia Norteamericana de Pediatría
está constituida por el "Consejo
sobre prevención de lesiones, violencia
e intoxicaciones" (COIVPP). También
el Centro para el Control y la Prevención
de Enfermedades (CDC), la agencia de salud
pública del gobierno de los EE.UU.,
tiene una amplia sección sobre
"Lesiones, Violencia y Seguridad".
Revistas internacionales de prestigio
como el British Medical Journal han proscrito
desde hace ya años de sus páginas
la palabra accidente, en el entendimiento
que una conceptualización adecuada
y clara contribuye a la prevención.
En Argentina durante 2010 fallecieron
10.376 personas por lesiones no intencionales,
de las que una cuarta parte eran niños
y adolescentes. Como todos saben, estas
lesiones representan la principal causa
de muerte desde el año y hasta
los 34 años. Además de las
muertes, debemos considerar la existencia
de heridos, de secuelas físicas
y psíquicas, el sufrimiento de
las familias, y el enorme gasto en salud
que conlleva atender a estos pacientes.
La historia de la mortalidad por lesiones
en Argentina no muestra en los últimos
años mejoras importantes. Mientras,
las cifras de mortalidad infantil han
mejorado considerablemente, demostrando
que los esfuerzos conjuntos del sector
salud y la voluntad política pueden
lograr buenos resultados.
Por el contrario, el descenso en las cifras
de mortalidad por lesiones, que es el
dato más confiable, ha sido muy
escaso. Todas las causas externas de mortalidad
permanecen inaceptablemente elevadas.
El uso preciso del lenguaje apoya la comprensión
de la real significación de los
eventos. Las lesiones de todo tipo: en
el hogar, en la escuela, en el tránsito,
se pueden prevenir.
Entendiendo estos conceptos, se podrán
implementar mejores estrategias de prevención
que ayuden a reducir la alta incidencia,
y la severidad de lesiones no intencionales
en los niños, adolescentes y jóvenes
en Argentina.
Además del cambio de nombre de
nuestra Subcomisión, proponemos
a todos los pediatras reflexionar acerca
de las lesiones no intencionales, que
constituyen una verdadera endemia que
afecta a nuestros niños y jóvenes,
entendiendo que desde nuestro lugar de
trabajo podemos participar contribuyendo
a su prevención y control.
Ingrid Waisman
Presidente
Subcomisión de Prevención
de Lesiones
Sociedad Argentina de Pediatría